Sacrificio, Ofrenda y Holocausto
Hebreos 10:5-10 ”5Por lo cual, entrando en el mundo dice: «Sacrificio
y ofrenda no quisiste, mas me diste un cuerpo.6Holocaustos y
expiaciones por el pecado no te agradaron. 7Entonces dije: “He aquí,
vengo, Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de
mí”». 8Diciendo primero: «Sacrificio y ofrenda, holocaustos y
expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron»—cosas que se ofrecen
según la Ley—, 9y diciendo luego: «He aquí, vengo, Dios, para hacer
tu voluntad», quita lo primero para establecer esto último. 10En esa
voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha
una vez para siempre.”
Hebreos 11:17-19 ”17Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a
Isaac: el que había recibido las promesas, ofrecía su unigénito, 18habiéndosele
dicho: «En Isaac te será llamada descendencia», 19porque pensaba que
Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido
figurado, también lo volvió a recibir.”
INTRODUCCION
Génesis trae sombras o figuras acerca de
verdades que se desarrollaron y se siguen desarrollando en este nuevo pacto,
por eso entender el Antiguo Testamento en figura, es discernir lo que ahora
está pasando en la realidad. Y al estudiar el capítulo veintidós de Génesis en
donde narra acerca de la prueba que Dios le dio a Abraham de entregarle su
único hijo, el hijo de la promesa, en sacrificio, vemos la función de Cristo en
la tierra.
DESARROLLO DEL TEMA
El Padre dio ordenanzas de culto al pueblo de
Israel, de cómo, dónde y cuándo, hacer el sacrificio. Y debía llevarle un
corderito sin defecto, quitándole patas, piel, entrañas, etc. Y después de
derramar toda la sangre en el altar, quemar el cuerpo en holocausto, para que
cuando, el mismo Padre viera la sangre, los pecados quedaran cubiertos.
Es decir que los animalitos eran sustitutos
del pecador, entonces Dios desde el cielo ya no veía al adultero, al borracho,
al ladrón, al pecador, sino que miraba la sangre en sustitución del pecador,
como una alfombra o un velo. Y cuando el
sacerdote quemaba el cuerpo, subía a la presencia del Dios, ese olor grato, que
aplacaba la ira de Dios (Génesis 8:21).
Esto se hacía año con año, en la conocida
fiesta del Yom Quipur, la fiesta de la expiación.
ABRAHAM ES PROBADO
Dios le dice a Abraham “Dame tu hijo”
(Génesis 22:2), y lo tomó y se lo llevó, junto a la leña, el cuchillo, y el
fuego; y subieron al monte, en donde Isaac llevaba la leña; Abraham levantó un altar,
Isaac le pregunta ¿Dónde está el cordero? (Génesis 22:7), Abraham le contesta
“Dios se proveerá de Cordero”, entonces Isaac sube voluntariamente al altar y
en eso se escucha la voz del ángel, y aparece en la escena un carnero (Génesis
22:13), no un cordero, y es entregado en sacrificio. Entonces cada año que se hacía holocausto, el
sacerdote decía “Jehová se proveerá Cordero”.
EL SACRIFICIO
Así se hizo año con año, hasta que aparece el
profeta enviado, que predicando en el desierto decía “He ahí el cordero de Dios que quita el
pecado del mundo” (Juan 1:29). Revelado
por el Espíritu Santo. Entonces este cordero tenía que pasar por el sacrificio,
derramar su sangre a favor de los hombres para que hubiera perdón de pecados,
porque estaba decretado que sin derramamiento de sangre no hay remisión de
pecados (Heb. 9:22). Por eso el pecador
debe acudir a la sangre de Cristo para provocar fiesta en los cielos.
El cordero estuvo ministrado durante tres
años, aunque a su pueblo vino, este le rechazo (Juan 1:11). Pero Él venía no solo a conquistar a la
nación de Israel, sino que traía un ministerio de ser el Cordero de Dios, o sea
que no solo venía como Rey, sino como cordero, voluntariamente, así como Isaac
subió al monte con la leña, Jesús subiría al monte cargando la cruz para poder
realizar ese sacrificio que restauraría la comunión de Dios con el hombre,
interrumpida por el pecado
OFRENDA Y HOLOCAUSTO
Después que Jesús entregó la sangre, entregó
el espíritu, y Hebreos 9:27 dice que está decretado para los hombres morir una
sola vez, y después de esto el juicio.
Aquél Dios se hizo carne, y en su cuerpo cargó con todos los pecados de
la humanidad (Hebreos 9:28;10:12; 1 Pedro 2:24;3:18; 1 Juan 2:2;3:4;4:10), o sea
que en la cruz no habían dos ladrones, sino que tres pecadores, se hizo
adultero, homosexual, y por un momento lo dejó de ver el Padre, porque Dios no
puede ver el pecado, y murió la derivación, el vaso, (no la divinidad), y fue
al juicio ante el Padre, y este no lo podía ver, porque veía el pecado, y fue
condenado al lago de fuego. O sea que
tenemos a un Jesús que después de subir al monte, va al sepulcro, en donde
pusieron una gran piedra para que no se robaran el cuerpo, (Mateo 27:66). Porque el cuerpo vuelve al polvo (sepulcro),
el alma se va al Seol, y el espíritu vuelve a Dios que lo dio (a un juicio)
(Eclesiastés 12:7).
Entonces lo llevan a las partes más bajas de
la tierra (Efesios 4:9; 1 Pedro 3:18-20).
El Señor hizo varias funciones, una fue la de sacerdote, el Espíritu de
Cristo, cuando la sangre se estaba derramando la estaba llevando al lugar
santísimo, por eso se pudo salvar el ladrón en la cruz; pero como Cordero fue
condenado por llevar todo el pe}cado de la humanidad, entonces cuando el Padre
le condena pasa recogiendo su cuerpo, esto quiere decir Pedro, fue muerto en el
cuerpo y fue vivificado por el espíritu, porque la vida de todo cuerpo está en
la sangre, pero ya la sangre había sido ofrecida en la cruz, entonces su
resurrección no fue con transfusión de sangre, sino que le dieron vida a ese
cuerpo por el Espíritu de Cristo y se lo llevó a las partes más bajas de la
tierra.
El infierno destruye cuerpos y almas, Mateo 10:28 “28No temáis a los que matan el
cuerpo pero el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir
el alma y el cuerpo en el infierno” entonces cuando bajó el Señor se llevó todo
el pecado del hombre, ya que los sacrificios de la tierra no le agradaban a
Dios, porque ya había hecho una corrupción de estos, porque decían peco y
ofrezco sacrificio, peco y ofrezco sacrificio, que carnalidad; hasta vendían
corderos en el templo ya ni los cargaban, hasta se hizo un negocio de los
sacrificios, una abominación, Isaías 66:3-7 dice “3El que sacrifica buey
es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un
perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema
incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios
caminos, y su alma amó sus abominaciones,”, Jehová aborreció estos
sacrificios. Entonces el Padre le
prepara cuerpo al Hijo, lo introducen en el mundo, y viene a la tierra para
hacer su voluntad 5Por lo cual, entrando en el mundo
dice: «Sacrificio y ofrenda no quisiste, mas me diste un cuerpo. 6 Holocaustos y expiaciones por el
pecado no te agradaron. 7Entonces dije: “He aquí vengo, Dios, para
hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí”».
Tres cosas vino a hacer el señor:
a) Sacrifico. Que
consistía en ofrecer la sangre.
b) Ofrenda. Que era
vegetal, donde no había sangre, toda la vida del Señor fue una libación, fue
agradar a Dios, mañana tarde y noche, fue una constante ofrenda, en obediencia,
unción, alabanza, y adoración. A esta
ofrenda le echaban aceite y vino.
c) Holocausto. Que era quemar el cuerpo, para aplacar la
ira de Jehová.
Entonces ofrece su cuerpo entero en las partes más bajas de la tierra
y ahí se consume el holocausto, ese cuerpo que llevaba la mentira, la
fornicación, el adulterio, la borrachera, los malos pensamientos, el pecado,
estaba siendo desintegrado en el mismo lago de fuego.
El Engendramiento del Hijo
En la tierra se encarnó, a través de María, luego tuvo que
crecer. Por eso María no es la madre de
Dios, antes de estar en el vientre ya era El Hijo de Dios, no se hizo Hijo de
Dios en el vientre, esto es una herejía, creer que una criatura es madre del
Creador. Pero en el Salmo 2 profetizado
está que el Padre va a engendrar a su Hijo.
El Padre amó al hombre, al mundo, se enamoró de la tierra (Juan
3:16). Cuando se quemó el cuerpo hicieron
fiesta, el Pecado, la Muerte, el Hades, el diablo, Apolión, los nefilims, los ángeles
encarcelados, porque aparentemente habían vencido al salvador de todos, había
vencido el reino de las tinieblas.
El problema hubiera sido que Jesús hubiera pecado, Dios hubiera tenido
que perdonar a todos, porque no hubiera habido salvador de nadie; cuando el
Padre ve el cuerpo desintegrarse, pero ve la sangre y el humo, por eso la señal
del tiempo final del profeta Joel es sangre, fuego y columna de humo. La sangre en la cruz del calvario, el fuego
en el lago de fuego, y el humo que es la quema del cuerpo que se está
quemando, si no había esta señal no
podía bajar el Espíritu Santo, por eso
el Pentecostés se dio parque ya había señales en cielo y en la tierra. El alma también tenía que quemarse, pero está
nunca se quemó porque fue examinada y nunca pecó, ¡aleluya!, al oler el Padre
ese aroma, la ira de Dios que había sobre el judío y sobre el gentil comenzó a
aplacarse. De ahí Hebreos 1:5-8 5¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: «Mi Hijo res
tú, yo te he engendrado hoy», ni tampoco: «Yo seré un padre para él, y él será
un hijo para mí»? 6Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el
mundo, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios». 7Y ciertamente,
hablando de los ángeles dice: «El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus
ministros llama de fuego». 8Pero del Hijo dice: «Tu trono, Dios, por
los siglos de los siglos. Cetro de equidad es el cetro de tu Reino. El Padre le dice al Hijo, yo te engendro hoy,
y lo saca con el poder del Padre, en medio del fuego, le hace un cuerpo nuevo,
uno celeste, divino.
Efesios 4:10 dice “el que descendió es el mismo que
subió sobre todos los cielos para llenarlo todo”, el que bajó era un
estuche humano, pero cuando sale de ahí, sale un ser divino, que parecía otro,
pero Pablo dicho, no, no es otro, es el mismo, lo que sucedió fue la
transformación, destrucción del cuerpo creado y engendrado a uno por el Padre
Llevó cautiva la cautividad
Hay una cantidad de potestades que se han revelado antes que Luzbel,
creer que este fue el primero en revelarse es desconocer la verdad, Ezequiel
28:15 dice que en él se halló la Maldad; o sea la Maldad fue antes que éste, a
Luzbel lo pusieron como querubín protector del huerto, y se protege lo que está
en peligro, de un ataque de algún extranjero, para qué policías? Porque ya hay
ladrones, usurpadores, rebeldes, entre ellos la Maldad, Muerte, el Hades, Og y
Magog, Apolión, nefilims, etc.
Entre ellas estaba la Cautividad, potestad que tenía sujetos a
esclavitud a todos los muertos; como no había sacrificio aún los podía
atormentar, pero cuando llegó Cristo la ató, a ella y a sus secuaces, se la
llevó, pasó por donde estaba el diablo (que es el que gobierna las esfera
celestes); y le arrebató al diablo las llaves de la muerte.
La victoria del Señor fue un espectáculo público, Colosenses 2:14-15,
donde exhibió públicamente a estas potestades; y si fue público, y no lo vieron
los apóstoles, ni los judíos, entonces no fue público para humanos sino para
potestades fieles. Entre ellas habían
guardianes que custodiaban las puertas eternas, todos los seres estaban con sus
ojos en la tierra, en el sub-mundo, habían movimientos en el trono de Dios, en
los cielos, y en eso ven subir a un glorioso, precioso y hermoso, que se está
levantando entre las cenizas, y subió al primer cielo, vence a la cautividad, a
la muerte; pero luego sube al segundo cielo, y todas las criaturas ovacionando
a este ser; pero sigue subiendo al tercer cielo, donde está el templo de
Jehová; pero pasa al cuarto, al quinto, y nadie lo detenía, al llegar al sexto,
escucha la voz: 7Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras,
puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 8¿Quién es este
Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. 9Alzad,
oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el
Rey de gloria. 10¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey
de la gloria. Salmo 24.
Ven el trono y ahí está Jehová, y ven al que viene y es uno semejante,
y escuchan al Padre decir Jehová
me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. (Salmo
2:7). Y subió más arriba que todos los cielos,
donde solo hay esencia divina, yo salí de mi Padre y a mi Padre voy a volver,
porque salió de la esencia y volvió a la esencia (Juan 1:1).
La Divinidad del Hijo
Juan 1:1-3
“1 En el principio era
el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. 2 Este
estaba en l principio con Dios. 3 Todas las cosas por medio de él
fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.”
¿Qué principio?, el principio de una eternidad que Dios va a
prolongar, hubo un tiempo en que Dios no creó nada, todo lo llenaba Él, y
cuando Dios decide crear, entonces empieza un tiempo, cronos, pero ya
existía el Verbo, pero antes del principio el Verbo estaba con Dios (esencia),
pero antes de estar con Dios esencia, Él era la esencia. Amen. Por eso la imagen del Dios invisible es el
Hijo.
CONCLUSIONES
1.
Como al Padre no le agradaron los sacrificios, ni las
ofrendas, ni los holocaustos, por eso el Hijo tomó cuerpo para ser el verdadero
sacrificio, la verdadera ofrenda y el verdadero holocausto.
2.
El sacrificio de Cristo, no importando el pecado que
se tenga, es suficiente para perdonarnos.
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