El Holocausto
Levítico 1:1-9 “1Llamó
Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo:
2Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros
ofrece ofrenda a Jehová, de ganado vacuno u ovejuno haréis vuestra ofrenda. 3Si
su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo ofrecerá; de su
voluntad lo ofrecerá a la puerta del tabernáculo de reunión delante de Jehová.
4Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para
expiación suya. 5Entonces degollará el becerro en la presencia de
Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre, y la rociarán
alrededor sobre el altar, el cual está a la puerta del tabernáculo de reunión.
6Y desollará el holocausto, y lo dividirá en sus piezas. 7Y
los hijos del sacerdote Aarón pondrán fuego sobre el altar, y compondrán la
leña sobre el fuego. 8Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán
las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la leña que está
sobre el fuego que habrá encima del altar; 9y lavará con agua los
intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar;
holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.”
INTRODUCCION
El holocausto aplaca la ira de Jehová Génesis 8:20-21 20Luego edificó Noé un altar a Jehová, y tomando de
todo animal limpio y de toda ave limpia, ofreció holocausto en el altar.
21Al percibir Jehová olor grato, dijo en su corazón: «No volveré a
maldecir la tierra por causa del hombre, porque el corazón del hombre se inclina
al mal desde su juventud; ni volveré a destruir todo ser viviente, como he
hecho. Veremos a
continuación la función de holocausto que Cristo desarrolló durante su venida a
la Tierra.
DESARROLLO DEL TEMA
El lugar del Holocausto. El
tabernáculo estaba dividido en tres partes: atrio, lugar santo, y lugar
santísimo; en donde el atrio era el lugar en el que se encontraba el altar de
bronce, donde se hacía el sacrificio; en figura el atrio representa la tierra,
el lugar santo los cielos, y el lugar santísimo el cielo. Cristo vino hacer el sacrificio en la
tierra. Juan 1:29, dice 29El siguiente día vio Juan a Jesús que
venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. El Cordero vino a cumplir su función de sacrificio
aquí en la tierra, no en el cielo sino en la tierra, por eso fue necesario que
viniera a la tierra, y ahora regresó al cielo, y nosotros esperamos del cielo a
Cristo, que viene y luego regresará a tomar posesión de la tierra.
Aunque había muchos tipos de sacrificios, por
ejemplo un sacrificio por el pecado, otro por la culpa, el yom quipur, etc. Y
aunque eran semejantes, había detalles que cambiaban. Después de quitarle las patas, las entrañas,
el corazón, los riñones y todo eso, que tenía que ver con sangre, todo el
animalito era quemado, y lo que representaba era, que el sacerdote primero lo
examinaba, (debía ser sin defecto), lo aceptaba y le ponía las manos sobre la
cabeza confesando el pecado del pueblo.
Luego derramaban la sangre y por último quemaban el cuerpo, porque
representaba todo el pecado que se había confesado. Cuando el animal era reducido a cenizas el
pecado era perdonado, y ese humo que subía al cielo era aroma grato a Jehová.
EL VERDADERO HOLOCAUSTO
En la historia vemos que el Señor dejó esta
práctica porque quería perdonar a su pueblo, porque si tenía pecado el pueblo,
Dios no podía acercarse a él, necesitaba de un sacrificio que expiara el pecado
y así Jehová podía descender a tener comunión con su pueblo, en la nube, en el
lugar santísimo, no había lugar santísimo iluminado si no había este proceso,
del holocausto. No podía el sacerdote
entrar al lugar santo.
Con esta práctica, lamentablemente el pueblo de Israel pecaba y luego
pedía perdón, pecaba y pedía perdón, entonces tomó la gracia como pretexto para
pecar, y esta fue la causa por la cual el Señor vio como abominación los
sacrificios.
Tanto que (cuenta Flavio Josefo), los sacerdotes le buscaban defectos a
los animalitos, y resultaban vendiendo los que tenían en el templo. Habían comerciado
los sacerdotes con los sacrificios, a tal grado que esta práctica se volvió
negocio, ya la gente no tenía que cargar el animalito que había criado, se
hicieron miles de sacrificios y ninguno fue de su complacencia.
Hebreos 10:4-5 “Es imposible que la sangre de los
toros, de los machos cabríos quite los pecados, por lo cual al entrar Él al
mundo sacrificio y ofrenda no has querido, pero un cuerpo has preparado para
mí. En holocaustos y sacrificios por el
pecado no te has complacido, entonces
dije, he aquí, yo he venido para hacer tu oh! Dios tu voluntad”, un dialogo
entre el Padre y el Hijo, el cuerpo preparado en María fue porque no le habían
agradado los sacrificios, entonces el Hijo vino a la tierra para hacer la
voluntad que ni los hombres ni los animalitos pudieron hacer. Pero el Hijo no solo vino a morir en la cruz
del calvario, sino vino a hacer un holocausto.
DONDE SE HIZO EL HOLOCAUSTO
Juan 2:19 “Jesús les dijo: destruyan este templo en tres
días lo levantaré, entonces los jujdíos le dijeron en cuarenta y seis años fue
edificado este templo y ¿tú lo levantarás en tres días? Pero Él habla del
templo de su cuerpo”. Note que era
destruir el cuerpo. ¿Se destruyó el
cuerpo en la cruz?, ¡No! (Juan 19:33)
Pero había que destruir el cuerpo para resucitar al tercer día, “Por
eso cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había
dicho esto, y creyeron en la Escritura y la palabra
que Jesús había hablado”.
Este cordero era perfecto, venía
preparado desde el cielo. 1 Pedro 2:19-20 “19sino con la sangre preciosa de Cristo,
como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 20ya destinado
desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros
tiempos por amor de vosotros,” La Pascua se
celebraba el día 14 de Nisán, pero en el día décimo, era cuando preparaban al
cordero, es decir que ya lo había escogido y preparado con anticipación; por
eso en la pre-existencia, el Cordero fue preparado, y fue sacrificado en la existencia como hombre, por
eso hebreos dice que era el cordero sin defecto y sin mancha preparado desde
antes de la fundación de mundo. Porque
ya habían seres por redimir desde la pre-existencia, por eso estaba preparado
desde la misma pre-existencia (entre ellos nosotros).
PASO A PASO
1 Corintios 15:3-4 “3Porque
primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por
nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y
que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”.
Oseas 6:2 dice “Nos dará vida en dos días y
al tercer día nos resucitará”, en el día segundo va a ver vida, y en el
tercer día va a ver resurrección, cuando Pablo habló de resucitar al tercer
día, se refería a esta Escritura, Oseas dice que antes de la resurrección del
tercer día va ha haber vida después del segundo día; cuando el Señor Jesús
derramó su sangre en la cruz, (que es bendita, ya que nos redime de los
pecados).
Al Señor lo llevaron al sepulcro, Él tenía que levantarse al segundo
día, y resucitar al tercero, por eso Romanos 14:9 “9Porque Cristo para
esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así
de los muertos como de los que viven.” En la Biblia no hay redundancias “murió,
resucitó y volvió a vivir”.
Filipenses 4:8 “8y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.”, dos
muertes (anteriormente vimos dos vidas).
Salmo 139:15 “15No fue encubierto de
ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo
de la tierra.” Hubo un engendramiento en lo
profundo de la tierra, este es un salmo mesiánico, en el vientre de María se
formó como hombre, pero más adelante hubo un entretejimiento en el profundo de
la tierra.
Hechos 4:9 “A quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los
muertos...” (Hechos 10:40; Rom. 6:4, 7:1;
1 Corintios 15:12-17, 2 Corintios 4:14; Gálatas 1:1; 1 Tes. 1:10, Heb. 13:20; 1
Pedro 1:21; )
Romanos
8:34 “34¿Quién es el que
condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que
además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”. Entonces el Señor
tenía poder para que en el Sepulcro, Él volviera por su propio poder y porque
era mandamiento de su Padre volver a tomar vida; pero iba a suceder algo, que
iba a llegar hasta la muerte, que es el holocausto, por lo cual iba a ser
necesario que el Padre lo levantara de esa muerte. Por eso dice el Señor me va a dar vida, pero como voy a tener que morir, en el
holocausto, me va a tener que resucitar, porque voy a llegar a la muerte de
cruz, pero voy a llegar hasta la muerte del holocausto.
Porque Cristo para esto murió y resucitó
(para ir allá abajo); entonces de ahí volvió a vivir para ser Señor, sino
vuelve a vivir no es Señor.
|
|||||

|
|
|
|
![]() |
|
|
|
Volver a la vida = en este cuerpo
Resucitar = volver a la vida en otro cuerpo
1 Pedro 3:18-20 “18Porque
también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos,
para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado
en espíritu; 19en el cual también fue y predicó a los espíritus
encarcelados” Cristo muerto a la carne y
vivificado en espíritu, en el mismo cuerpo (en el cual iba todo el pecado) fue
a las partes más bajas de la tierra, con su cuerpo vivificado por el Espíritu
(el Espíritu eterno de Él). El cuerpo fue el vivificado no el espíritu, porque
este nunca murió), porque la sangre ya había sido derramada en la cruz.
LA RUTA: De la cruz al sepulcro,
del sepulcro cobra vida para bajar, ofrece en las partes mas bajas de la tierra
el holocausto y de ahí el Padre le levanta para los oficios que hizo después en
la tierra, y los que está haciendo ahora en los cielos.
Mateo 10:28 “28Y
no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más
bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” (Lucas 12:5). En la cruz le
mataron el cuerpo, ¿por qué en el Getsemaní hay agonía?, si solo iban a matar
cuerpo en la cruz. Era una agonía de
alma, porque allá abajo, el Padre le podía destruir cuerpo y alma.
La destrucción del cuerpo fue en las partes más bajas de la tierra, no en la cruz. Juan 12:24 “24De cierto, de cierto os digo, que si el grano de
trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho
fruto.”
Lucas
12:50 “50De un bautismo tengo
que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla).” Ya lo habían bautizado en agua, o sea que no
se trata de este bautismo, era del bautismo de fuego, allá abajo. Por eso se angustió en el Getsemaní porque no
era solo un bautizo de cuerpo, sino también de alma. ¿Qué hace el bautismo de fuego en nosotros? Mateo 3:11 “Él
os bautizará en Espíritu Santo y fuego.” El
fuego va a purificar nuestra alma (Santiago 1:2).
Cuando el Señor subió como espíritu, cuando dijo: “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc. 23:46), estaba decretado
para los hombres morir una vez y después de esto el juicio (Heb. 9:27). Cuando
fue el juicio el Padre lo vio como pecador, entonces están mandando al Lago de
Fuego a un pecador, como juicio, (por un tiempo te dejé de ver), el Padre
desechó al Hijo, porque no lo está viendo como el Hijo amado de su
complacencia, sino como un pecador (ladrón, homosexual, mentiroso, etc.) Resucitó por el Espíritu de Santidad que
había en Él, Romanos
1:4 “4Que fue declarado Hijo de Dios con poder,
según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos.”
Si hubieran visto en él aunque sea una pequeña mancha de pecado, lo
hubieran eliminado, este fue el examen para Él.
Existía un margen que pudiera pecar en su humanidad. Ya otros habían caído. Cuando se deshizo el cuerpo quedó solo el
Espíritu de Santidad de Cristo, y esa es la victoria, entonces el Padre dice “Yo
te engendro hoy”, y lo mete otra vez al mundo, y cuando lo hace. Les dice a los
ángeles, adórenle.

No hay comentarios:
Publicar un comentario